miércoles, 10 de octubre de 2012
La Montaña
viernes, 18 de mayo de 2012
RECOMENDACIONES Y VISITAS
jueves, 29 de marzo de 2012
MAZATLAN ARRINCONADO POR INSEGURIDAD
sábado, 11 de febrero de 2012
DAVOS Y LOS ZAPATOS DEL OTRO
La Montaña / Oscar Loza Ochoa
¡Qué tiempos éstos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Bertolt Brecht
No dejes que decidan por ti. Fue la consigna que dio marco a David Roth y sus jóvenes seguidores socialistas suizos frente a las conferencias de Davos. Alertaron al mundo sobre los riesgos de que una minoría que es responsable de la crisis del planeta siga al frente de nuestros destinos.
El fantasma de la crisis no fue conjurado en Davos porque sus exorcistas fueron los mismos nigromantes que le insuflaron vida. ¿No estuvieron allí los voceros de los 29 bancos principales del mundo? ¿Acaso hubo autocrítica de los gobiernos de EU, Reino Unido, Alemania, Francia, China o Japón? ¿Cuál es el mensaje de las compañías petroleras y armamentistas del planeta?
No está demás que mantengamos la agudeza de análisis sobre la situación difícil que se dibuja desde Europa y los Estados Unidos, y que dudemos de la efectividad de guardar los más de 147 mil millones de dólares como reservas mexicanas para cuando a los especuladores se les ocurra ir por ellos, como lo han hecho en otras ocasiones. Mientras la desigualdad social sea nuestro distintivo y la pobreza ahogue a 52 millones de mexicanos, no habrá montañas de dólares guardados que blinden nuestra economía, pues allí donde están al igual que la estela de luz del bicentenario en Chapultepec, sólo sirven para recordar el 10 de mayo… de los funcionarios que sacan ganancias con ello.
Pero mientras tanto hay tareas muy concretas que debemos atender. El Movimiento por la paz con justicia y dignidad convocó a la campaña nacional: Ponte en los zapatos del otro (de la víctima). En Culiacán, Sinaloa por la Paz, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, el Frente Contra la Impunidad y los Pepenadores del relleno sanitario de Culiacán, están convocando a una significativa jornada para este domingo 12 de febrero.
Junto con familiares de víctimas del delito se hará un recorrido por el Parque Las Riberas desde las diez de la mañana. La idea es invitar a los visitantes a realizar una marcha hasta las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, desplegando mantas, atando los zapatos o las canillas de los marchistas por parejas (los zapatos del otro) y depositando zapatos viejos en las instalaciones de la Procuraduría para recordar a las víctimas que esperan justicia.
Para sensibilizar a la sociedad (que de la autoridad nunca estaremos seguros de tal cosa) daremos nombre a las víctimas. Ese día además de decir que hay 42 desaparecidos en Sinaloa desde los años setenta afirmaremos que José Barrón Caldera, Oscar Gaxiola Murillo y Carlos Alemán Velázquez, son algunos de ellos. No podremos callar que en la larga lista de personas desaparecidas recientes están José Luis Ramírez, Miguel Angel Rojo Medina y los hermanos Villa Rubio.
Y entre las víctimas de homicidios, ¿cómo olvidar a los periodistas Oscar Rivera y Humberto Millán? La memoria colectiva aportará siempre los nombres de Norma Corona, Jesús Michel, Carlos Gilberto Morán y Jorge Aguirre, entre los activistas de derechos humanos que aún esperan justicia.
La campaña Ponte en los zapatos del otro (de la víctima) empezará el día domingo 12 y dará el primer paso en firme. Ojalá despierte el interés de la sociedad sinaloense. Ojalá.
viernes, 3 de febrero de 2012
ASPIRANTES A PRESIDENTE DE LA CEDH
Confieso que en algunas ocasiones me acosa el pesimismo. Tengo un rosario de razones que lo justifican o al menos lo explican: cuando hay persecución contra los activistas de derechos humanos, cuando las violaciones a los derechos humanos son el único recurso que se ofrece para alcanzar la paz, cuando para acallar voces, espacios y plumas se agrede a periodistas...
Cuando pasan esas cosas me vienen sentimientos de orfandad porque en medio del peligro hasta los amigos se nos esconden. Por eso no dejo de impresionarme ante la Convocatoria del Congreso del Estado para ocupar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos: lo que sobran son candidatos. Todos con sobrados méritos y compromisos en materia de derechos humanos, al menos es su presunción. ¡No sabía que contábamos con tantos defensores de los derechos humanos en Sinaloa! Por lo tanto, acúsome de ignorar lo que por de faul debo conocer.
Una pequeña duda revolotea en el ambiente: ¿por qué habiendo tantos problemas en materia de derechos humanos ni el rostro asoman en los momentos críticos la mayoría de esos apuntados? Eso fortalecería este movimiento y nos daría más posibilidades de resolver los entuertos que abundan en el campo de los grupos y personas más vulnerables de la sociedad.
Por encima de las pretensiones personales, creo que a algunos de los que se registraron (en ellos creo) se les olvidó que apuntarse en bola sólo puede ayudar a quien o quienes van palomeados por los grupos que detentan el poder. Lo correcto hubiera sido construir una candidatura fuerte. Ya no lo hicieron y eso deja abierta las trancas para que repita en el cargo el actual presidente, que hasta hoy no supo lo que era la autonomía de la CEDH o que se acomode alguna otra persona de fuertes compromisos con el poder.
Leonel Aguirre, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, institución con más de 28 años de servicio a la sociedad, no quiso ir a la contienda por considerar que no hay condiciones favorables para una decisión democrática en el Congreso del Estado, donde los méritos y vocaciones sean el vértice de la decisión. Dijo que prefería dedicarse a consolidar la organización. Quienes trabajamos con él coincidimos en sus conclusiones y propósitos.
Agrego una mortificación más a mi reserva de pesimismo: con o sin reelección en el Congreso tendremos una CEDH y un presidente a modo. Sí, a la medida de un régimen nacido de una rara pluralidad política que inexplicablemente excluyó de su agenda un compromiso serio en materia de derechos humanos.
Pero mientras en el congreso se cocina a un nuevo “defensor del pueblo”, el movimiento social que encabezan el poeta Javier Sicilia y Emilio Alvarez Icaza está llamando a desarrollar la campaña nacional: Ponte en los zapatos del otro. La intención es visibilizar a las víctimas, que la sociedad voltee a verlas y tome sus casos como propios y haya una fuerza social que exija justicia para ellas.
En Culiacán se está cocinando una actividad para el fin de semana, con la cual se iniciará nuestra incorporación a la campaña. Entre los organismos interesados destacan Sinaloa por la paz, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, los pepenadores del relleno sanitario de Culiacán, entre otros.
No iremos con las manos vacías a la campaña. Promoveremos la iniciativa de ley sobre desapariciones forzadas que registramos ante el Congreso del Estado el día 9 de diciembre pasado. Con ella los sinaloenses nos pondremos en los zapatos de las víctimas. Servirá de desagravio ante la impunidad con que se van de este mundo los responsables de esas desapariciones forzadas, como el reciente caso de Miguel Nazar Haro. Vale.
viernes, 27 de enero de 2012
AGUIRRE Y LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS
viernes, 13 de enero de 2012
DESATINOS Y CONMEMORACIONES
viernes, 6 de enero de 2012
PA’ QUE LA CARRETA LLEGUE…
La Montaña
Óscar Loza Ochoa
Roberto Sosa
En opinión de analistas y muchos ciudadanos no hay rumbo en la conducción del estado de Sinaloa. Es cierto que las herencias gubernamentales negativas pesan y que las cosas en materia de economía no se han dado de la mejor manera, sobre todo en la agricultura. Pero la grandeza de un gobierno se construye resolviendo los grandes problemas en tiempos de vacas flacas, no en los de bonanza.
Malgastado el primer año de gobierno, aún hay tiempo de enderezar el barco. El primer paso que debe dar el gobierno del estado es identificar los problemas centrales de la entidad y definir la actitud a tomar frente a ellos y a los grupos económicos, políticos y sociales que mantienen relación directa o indirecta en ellos.
Muchos dirán que no se requiere de gran esfuerzo intelectual para dar con los problemas centrales, pero por el comportamiento gubernamental de los meses anteriores la realidad exige un ejercicio mínimo en este campo. La desigualdad social (agravada por las heladas y la sequía en el campo, por el creciente desempleo y políticas fiscales inadecuadas) y la seguridad son los temas centrales. Y anoto en primer lugar la desigualdad social porque en ese orden debe aparecer, toda vez que la pobreza que es su expresión más prístina es el mal mayor que padecemos. Todos los esfuerzos oficiales se han encaminado a destacar el fenómeno del crimen y la violencia, justificando crecientes presupuestos sin que los resultados se correspondan.
Al identificar los problemas centrales debe tomarse nota de los problemas económicos, políticos y sociales que van de la mano con ellos. Si hablamos de la desigualdad social, la situación ruinosa de gran parte del campo, el desempleo en la ciudad y en los campos pesqueros deben destacarse. Pero tratar los problemas principales exige dejar de lado los desatinos y las actitudes equivocadas del año anterior que sólo exhibieron falta de oficio político y resultados contrarios a los buscados.
Anoto tres ejemplos que deben eliminarse si se quiere que el estado de Sinaloa se encamine hacia una meta donde sus problemas centrales reciban el trato adecuado y la solución toque el bienestar de todos. Primero, no se actuó con oportunidad en el problema de las heladas de febrero y los damnificados tuvieron que recurrir a la presión social para negociar apoyos, que a final de cuentas dejaron en el más completo abandono alrededor de 122 mil hectáreas; segundo, se promovió al menos una amplia reunión para la promoción del empleo, dejando a los representantes de las dos grandes firmas empleadoras de Sinaloa en las últimas butacas del auditorio; y, tercero, no hay convocatoria a todas las instituciones educativas (de todos los niveles, privadas y públicas), a todos los organismos del sector privado y a las asociaciones civiles más diversas, para tratar los problemas centrales del estado.
Lo que debe quedarle claro a quien o quienes gobiernan en Sinaloa, es que el gobierno no tiene la capacidad para resolver por su cuenta los grandes problemas del estado, pero sí crea las condiciones sociales sí puede tener una convocatoria efectiva para enfrentarlos con amplias posibilidades de victoria. Como decían nuestros mayores la carreta camina si la empujamos todos, pero si el empuje es disparejo sólo dará vueltas en el mismo sitio.
Es claro que para crear esas condiciones sociales hay que despojarse de intereses de grupo y hay que aceptar la crítica y las propuestas que desde la sociedad o la oposición se den, pues sin el imprescindible ejercicio de la democracia, no se avanzará un paso en firme.
Este año es año electoral y quizá las condiciones de una coyuntura como esta no lleve a los partidos y fuerzas políticas a la atención de compromisos en torno a tareas comunes, pero no es imposible. Si el planteamiento de los problemas y la convocatoria a conjuntar esfuerzos son planteados adecuadamente, puede haber buena respuesta. Hasta hoy no se han presentado ni convocatoria ni acciones que inviten a marchar por esa senda.
Si esto no se da durante el presente año, no sólo habremos perdido otra oportunidad, quizá se cierre el ciclo de las posibilidades de este sexenio y empecemos a vegetar políticamente. No parece agradable el que nos resignemos a la inacción o a padecer los horrores que vengan, pero si no hay convocatoria por parte de Malova, ¿habrá alguna fuerza emergente que lo haga?
Esperemos que sí suceda lo primero o en el peor de los casos lo segundo. Que no seamos meros espectadores en un escenario que nos obliga a decir algo. Y pa’ que la carreta llegue…Que hablemos y actuemos como lo dice Antonio Casares: Cuando hay indignidad, nos indignamos,/ si se resignan, no nos resignamos,/ si nos hacen caer, nos levantamos. Vale.
jueves, 29 de diciembre de 2011
ADIOS AL COMPLICADO 2011

La Montaña / Óscar Loza Ochoa
El problema no es la falta de instituciones; es una falta de eficacia institucional.
David Brooks. NYTimes.
Se va el 2011 con más pena que gloria. Y si por la víspera hay que sacar conclusiones del mañana, el año 2012 se presenta con 12 meses complicados. Heladas e inundaciones golpearon severamente la agricultura mexicana y a zonas urbanas de consideración; la situación de los mercados internacionales volvieron muy vulnerables nuestras exportaciones y aunque las crisis políticas y sociales del Medio Oriente y norte de África mantienen el petróleo caro, ello no compensa la incertidumbre de nuestra economía.
El año 2012 será sobre sobre todo un año político. Comenzó siéndolo antes de nacer y sin que la agenda de quienes protagonizarán la vida pública contemple como primordial el binomio desarrollo económico y abatimiento de la pobreza.
Sin que el pesimismo sea nuestra principal divisa, por la situación que se dibuja para México en este 2012 en el contexto internacional, es importante observar las preocupaciones en Europa, particularmente en Italia después de la caída del primer ministro Silvio Berlusconi y de la Cumbre europea del 9 de diciembre. Desde el mes de mayo Giuseppe Roma, director del Instituto Italiano para la Investigación Socioeconómica, advirtió al parlamento que los jóvenes de esa nación están en peligro de extinción. Señaló que en los últimos diez años el rango comprendido entre los 15 y 34 años de edad ha perdido a dos millones de personas. Pesa la baja tasa de natalidad, pero sobre todo el aumento de la migración por la falta de oportunidades.
No hay oferta de empleos y el mercado no extraña hoy la ausencia de esos jóvenes, ni voltea a ver el 11.2 % de muchachos entre 25 y 34 años que no trabajan ni estudian a pesar de que la media europea es de sólo 3.4%. La gravedad de la situación italiana no disminuye porque en España el porcentaje de esos jóvenes sea del 40%. Lo peor en Italia es que muchos de esos muchachos han aceptado la inactividad como posible modo de vida.
La Italia de estos días no es el mejor espejo para ver nuestra realidad, pero basta contemplar que en el rango de los 15 y 29 años tenemos no menos de 7.5 millones de compatriotas sin empleo y sin asistir a las aulas. Aunque la tasa de natalidad mexicana sigue dando para exportar mano de obra al norte y para acumular esa masa de lastimosamente llamados ni-nis, baste reflexionar en la cantidad de jóvenes que migraron en la última década a Estados Unidos y Canadá.
Con todo lo doloroso que resulta económica y socialmente, muchos de nuestros jóvenes marchan fuera del país a buscar empleo, no pocos entran a la economía informal autoempleándose y ¿cuántos? ¿Cuántos jóvenes que no aceptan la inactividad como posible modo de vida sólo tienen alternativa en el mundo de la delincuencia?
Quiero insistir en que las limitaciones que nos impone la situación que vivimos no puede atarnos las manos para responder adecuadamente a los problemas. No importa que el año se despida con una nueva helada en la zona norte dañando cultivos, que no hayamos tenido equipatas o que no lleguen las cabañuelas para salvar nuestros cultivos de invierno primavera. Lo que puede salvar la situación nacional es que en la aplicación del presupuesto 2012 y en cada decisión importante gubernamental esté en el centro la persona, el ciudadano, el ser humano.
A pesar de la amarga experiencia en las inundaciones y heladas del 2011, el presidente veta un fondo de 10 mil millones de pesos que el congreso aprobó para contingencias. Sin reflexionar mucho en los saldos de una estrategia equivocada en el combate al crimen y la inseguridad, se aplaude el equívoco aumentando el presupuesto. Sigo pensando que redefinir prioridades no implica resignarse a perder los espacios y la tranquilidad pública que nos ha quitado el crimen, sino atender en su dimensión y con las estrategias adecuadas cada uno de los problemas centrales. Y el de la desigualdad social no es un asunto menor.
Por lo demás, mucho se abonará a la gobernanza y a la paz pública en México para este 2012, si el Estado atiende las recomendaciones de los organismos internacionales de parar la persecución a periodistas y defensores de derechos humanos.
Feliz año nuevo a todas y todos los mexicanos.
jueves, 15 de diciembre de 2011
JESUS MICHEL Y MARISELA ESCOBEDO
La Montaña / Oscar Loza Ochoa
A la valentía de los normalistas de Ayotzinapa,
a la memoria de sus mártires.
México es un páramo de tragedias. Tantas desgracias se nos acumulan en pocos años que ya tenemos aniversarios luctuosos por partida doble. Esa es la terrible realidad que vivimos los defensores de derechos humanos.
El día 16 de diciembre ha sido una fecha para recordar a Jesús Michel Jacobo, uno de los fundadores de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa. Michel nació del tumulto social de los sesenta. Y también fue de los que forjó ese tumulto. La autonomía universitaria no se concibe sin sus afanes, ni la acción pionera del servicio social universitario, tampoco la lucha por la democratización de la UAS.
Dedicado a la organización regional y nacional de los abogados y a la consolidación de la CDDHS, su intensa y apasionante vida deja una huella imborrable entre los litigantes y entre los defensores de derechos humanos.
En este 16 de diciembre tenemos que sumar otra efeméride tan dolorosa como la que recuerda a Michel. Hace un año la señora Marisela Escobedo desafiaba las inclemencias del tiempo con un plantón frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua. Exigía justicia para el caso de su hija Rubí Marisol, asesinada dos años antes por su pareja. Su plantón era también un desafío a la autoridad cómplice, al asesino mismo cobijado en la impunidad y al miedo que deja en la orfandad a la sociedad chihuahuense.
Marisela junto a la familia Reyes Salazar, Alma Gómez y muchas mujeres más, mantuvieron un activismo ejemplar en Chihuahua, inspirando todo un movimiento que en poco tiempo envolvió a familiares con desaparecidos en Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Durango, Baja California, Sinaloa, Guanajuato y el Distrito Federal. La última reunión de este movimiento se realizó en la ciudad de Chihuahua, ella estuvo presente allí. Los acuerdos finales, entre ellos una marcha nacional para marzo de 2011, tenían el sello de esas mujeres. Los asesinatos de Marisela el 16 de diciembre pasado y de la señora Josefina Reyes el 3 de enero de este año, terminaron con todo un proyecto de lucha en el norte del país.
Estos antecedentes y estos hechos nos hermanan fuertemente el día 16. Son los elementos del barro sobre el que se forja el nuevo movimiento Paz con Justicia y Dignidad de Javier Sicilia. Son también ingredientes imprescindibles para seguir viendo con esperanza el futuro de los derechos humanos a pesar de los nubarrones en nuestro entorno.
De una cosa estamos seguros: no pueden vencer a esta sociedad las contradictorias notas que nos dibujan las desigualdades y las injusticias sociales hoy. El presidente Calderón presume que nuestras reservas nacionales rebasan los 141 mil millones de dólares. No dice que junto a ello hay 52 millones de pobres en el país que en nada les beneficia esa montaña de dólares. Un desempleado de Los Mochis fue detenido el pasado lunes 12 cuando huía con el producto de su robo: alimentos con un valor de 192.20 pesos; mientras se anunciaba que los senadores de la República recibirán durante el mes de diciembre al menos 520 mil pesos por concepto de dietas, aguinaldo y bonos.
Definitivamente esas notas no pueden vencer nuestra decisión de forjar un México diferente, porque el país estaría perdido y sin remedio.
Para quienes puedan y quieran acompañarnos en el homenaje a Jesús Michel y a Marisela Escobedo, los esperamos en calle Antonio Rosales casi esquina con avenida Vicente Guerrero, frente a la Escuela Primaria Eustaquio Buelna (la ocho). Vale.
sábado, 3 de diciembre de 2011
POBREZA Y EXCLUSION SOCIAL
La Montaña
Óscar Loza Ochoa
¿En qué estás pensando México?
¿A quién quieres para quererlo?
¿A quién odias para odiarlo?
Fernando Vallejo
Los pobres no tienen biografía –dice Luiz Ruffato-. Tiene mucha razón, porque nombre, nombre y apellidos son exclusivos de los que mandan en la sociedad. Tampoco tienen rostro ni historias personales, porque la marginalidad sólo puede prestarles su propia identidad: la de la miseria.
Los pobres quieren estar dentro de la sociedad, pero no pueden. Ser marginal, es estar fuera de la sociedad. Así retrata el autor brasileño a quienes hoy pastorean sus tragedias y la exclusión social en las favelas de Brasil, en los arrabales de Argentina y en los cinturones de miseria de México.
Ese es el estado que guardan los pobres de América Latina y que se reproduce en su propio laberinto, sin incubar una posible salida. Es una situación que se desenvuelve en círculos concéntricos cada vez más amplios, acercándose fatalmente a un inevitable abismo. Su reto es encontrar el camino que rompa ese laberinto, antes de alcanzar el cercano abismo que nos arrastre a todos al despeñadero social.
Varios factores internos y externos conspiran contra toda posibilidad de enfrentar la pobreza y sus consecuencias. Los crecientes tropiezos de la prolongada crisis europea, la peligrosa esquizofrenia que empieza a ganar a la economía norteamericana, los desatinos de los neoliberales panistas en materia económica y la profundización de los problemas de seguridad en México, nublan el horizonte próximo al tratar el asunto de remontar la pobreza.
Para la ONU y para la OEA, la pobreza no es el pasajero dolor de cabeza que nos hace pasar una mala noche, es desde hace tiempo una permanente pesadilla que amenaza toda la estructura social y la gobernanza (gobernabilidad) de los países. Por eso es loable es esfuerzo que el Instituto Interamericano de Derechos Humanos está haciendo al promover el análisis de la pobreza desde el punto de vista de los derechos humanos.
Para el IIDH la pobreza (la marginalidad para Ruffato) es un fenómeno que impide el ejercicio pleno de los derechos más elementales como a la alimentación, salud, educación, vivienda, etc. Pero pobreza no es fatalidad ni es destino inevitable, siempre habrá una salida al lado de la que nos impone la situación de hoy. La Institución académica de la OEA plantea que la participación política y social de los pobres poder romper el círculo vicioso de la pobreza. La promoción de sus derechos y la conciencia de ser parte de una sociedad y de un país, puede llevar a esas comunidades marginales a adquirir los rudimentos de la organización y ejercer la ciudadanía con todas las implicaciones que ello obliga, remontando su principal problema: la exclusión social.
Vittorio Corasaniti y Juan Navarrete del IIDH estarán este jueves 1° de diciembre en la comunidad de El Ranchito de Teputcahui, El Fuerte, con la comunidad mayo-yoreme, exponiendo el tema de la pobreza y los derechos indígenas; el día viernes 2 se sumará a este esfuerzo Emilio Álvarez Icaza del movimiento Paz con Justicia y Dignidad, para reflexionar con activistas de colonias populares, pepenadores de la ciudad de Culiacán, pescadores, familiares con desaparecidos e intelectuales, sobre los problemas de la pobreza y sus consecuencias sociales.
Los eventos tienen un alto significado social y debieran llamar la atención de los activistas e intelectuales comprometidos en ampliar la democracia en esta sociedad. Saben que no habrá democracia plena en la desigualdad social. Mientras haya ciudadanos en la pobreza extrema (marginalidad) hay exclusión social. Y la exclusión es antidemocracia, simple y llanamente.
Hay compañeros que adelantan algunas propuestas para analizarlas en los encuentros mencionados. Los primeros pasos para combatir la pobreza y la desigualdad social deberán pasar por una Ley de derechos indígenas (inexistente en Sinaloa), la articulación con controles sociales de los programas oficiales para combatir la pobreza, apoyo a proyectos de los pepenadores y una Ley sobre desaparición de personas en Sinaloa. Vale.
viernes, 25 de noviembre de 2011
LA RECURRENTE POBREZA

La Montaña / Óscar Loza Ochoa
Cuando lo que se ocultan son crímenes, el silencio también es criminal.
Vicenç Navarro, J. Torres y A. Garzón
México ocupa el primer lugar en desigualdad social entre los miembros de la OCDE. El documento “Perspectivas de desarrollo global 2012” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico así lo califican. La generación de riqueza en México no encamina sus pasos a la reducción de la desigualdad entre ricos y pobres, por lo que el organismo recomienda que se mejoren los esfuerzos para elevar la calidad de vida de su población.
Sin ignorar las instituciones de seguridad social, la OCDE insiste en que hay deficiencias en la redistribución de ingresos. Y que las transferencias de recursos que aplica el gobierno poco han cambiado las condiciones en que viven los sectores más pobres de la población.
El análisis hace una comparación respecto a la eficiencia con que funcionan las economías europeas en este terreno, dibujando una lamentable situación para la nuestra. Imposible cerrar los ojos ante dicho análisis. Imposible lo reafirmo por el número de pobres en México y por su incontenible crecimiento.
Pero hay algo que no podemos pasar por alto: la cantidad de dinero aprobada por el Congreso de la Unión para el combate a la pobreza y los cuestionables saldos en ese terreno. De acuerdo al Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados y del INEGI en 2006 se destinaron poco más de 111 mil millones de pesos al combate a la pobreza y en 2010 la cifra era de 295 mil millones de pesos; mientras los resultados en realidad son un desastre. Lo confirma la encuesta nacional de ingreso y gasto de los hogares del INEGI que arroja una caída real del 12.3% en dichos ingresos.
El número de pobres entre 2006 y 2010 se incrementó oficialmente en 2.1 millones en las ciudades y 1.1 millones en el campo. Ello sucedió no como efecto de la crisis de 2009, pues ya venía expresándose significativamente desde antes y a pesar del incremento del presupuesto dedicado al combate a la pobreza.
En el presente año ese renglón llegó a los 314 mil millones y para 2012 rebasará los 574 mil millones de pesos. Es tiempo de que el poder legislativo y la sociedad empiecen a auditar los recursos dedicados al combate a la pobreza y a revisar los programas, pues los resultados no son los esperados y organismos como el CONEVAL han encendido luces rojas sobre la materia: hay 127 programas federales para la superación de la pobreza y seis de ellos concentran el 57% de todos los recursos destinados a ello. Lo que llama poderosamente la atención a este organismo es la dispersión de los programas sociales y la deficiente calidad en los servicios prestados. Al menos urge la articulación de los múltiples programas, pues no basta dedicar un alto monto de recursos a la tarea del combate a la pobreza. También es importante ver la atingencia en su uso y evitar el abuso en la aplicación de los mismos y el desvío con fines ajenos a su naturaleza.
Mucho material hay para el análisis y para la acción social. Ojalá nuestros diputados locales tengan presente estos elementos a la hora de aprobar el Presupuesto de Egresos para 2012. 530 mil pobres en el estado de Sinaloa son un fenómeno social preocupante, no una cifra de referencia para frívolos discursos.
En los encuentros del día 1° con los mayos-yoremes en el Ranchito de Teputcahui, el Fuerte y del día 2 en la Facultad de Derecho de la UAS, sobre Pobreza y consecuencias sociales, estos y otros elementos que dibujan el estado de desamparo social de amplias capas de la población en Sinaloa y el país serán expuestos por quienes asistan y participen en el debate.
La presencia de todos y el respaldo moral a los eventos pueden convertirlos en un valioso instrumento de promoción de los derechos humanos, en especial de los que protegen a los grupos más vulnerables de nuestra sociedad. Vale.
domingo, 20 de noviembre de 2011
LA POBREZA, PARTIDA Y DESTINO
La Montaña / Óscar Loza Ochoa
La pobreza no tiene perdón a los diez años.
Matilde Alba Swann
Una recesión en Europa equivale a 23 millones más de pobres. Es la estimación de especialistas. Vale preguntarnos ¿a cuántos millones de mexicanos hundirá en la pobreza extrema la próxima recesión?
El tema debe interesarnos sobremanera por diversas razones. La primera nos obliga a reflexionar sobre el concepto mismo de pobreza. Para muchos ésta se reduce a la ausencia de ingresos de las personas o a su escasez. La situación no se constriñe a eso, pues en cascada se convierte en un campo verdaderamente minado para el ejercicio de todos los derechos elementales de quienes han caído en la pobreza.
La reflexión nos lleva de la mano para indicarnos que vivir en la pobreza es estar excluido de los beneficios del desarrollo social. ¿Qué significa esto? No tener ninguna oportunidad de empleo (permanente), estar al margen de los servicios de salud y vivienda precaria; sufrir la ausencia de los logros culturales, padecer la inexistencia de una organización, no existir para el mercado y ser rehén de las acciones políticas desde el Estado y desde los grupos de poder, entre otras.
El fenómeno de la pobreza es motivo de preocupación de organismos especializados de la ONU y de la OEA, los cuales han venido promoviendo eventos internacionales que desemboquen en acciones concretas para aliviar la situación de al menos unos 850 millones de personas en el mundo.
Hay un interés especial del Instituto Interamericano de Derechos Humanos en promover el análisis sobre el problema de la pobreza, sus consecuencias y la búsqueda de caminos efectivos para remontarla. En especial se organizan foros, encuentros y talleres muy cercanos a los grupos sociales que padecen las dentelladas de la pobreza. Los organismos de la sociedad aliados del IIDH juegan un papel muy importante en ello.
He sido testigo de que en las reuniones para este fin realizadas en Tijuana y Culiacán hay inquietudes entre los grupos participantes que pueden desembocar en acciones de participación social. Pongo el ejemplo de la comunidad indígena kumiai de Baja California que, luego de gestionar una telesecundaria, se enfrentó a un nuevo reto cuando la primera generación de egresados ya no tiene un centro escolar donde continuar sus estudios. No descansaron hasta conseguir un camioncito que lleva a sus estudiantes a la preparatoria más cercana. En el frente educativo la pobreza ya no es su valladar, pues le han abierto sendos portillos. Es el inicio de una larga lucha contra la pobreza y sus consecuencias, que ya educa a esos supervivientes en el valor de la unidad, la solidaridad y la organización para gestionar soluciones a los problemas más graves y para defender sus derechos.
Lástima que ésta no sea la agenda de los partidos políticos, ni siquiera de los que se ubican supuestamente del lado de los pobres del país. Mientras se priorizan otras cosas, en el flanco de los marginados de México se desenvuelve una creciente masa de pobres sin posibilidades de acceder a los niveles mínimos de bienestar y condenados a sufrir la profundización de sus difíciles condiciones de vida.
Es una pena que en el presupuesto de egresos del gobierno federal y de los locales sólo se contemple el recurso asistencial como apoyo a los pobres. Las despensas a los marginados y los apoyos a los mayores de 70 años no han podido sacudirse el papel de monedas de cambio, sobre todo en épocas electorales. Grave ofensa para los pobres es que los ahogue el laberinto de la pobreza; peor agravio es la manipulación que sufren en tiempos electorales.
Los organismos de la sociedad civil están llamados a una participación más activa en esta materia. Los tropiezos que ha sufrido este país nos gritan a voz en cuello: la desigualdad social sólo profundiza los graves problemas económicos y sociales que ya padecemos, y que nunca habrá verdadera democracia con la ausencia de los excluidos de la sociedad.
Para reflexionar sobre el tema estarán en Sinaloa Juan Navarrete y Vittorio Corasaniti, del Instituto Interamericano de Derechos Humanos; Emilio Álvarez Icaza, del movimiento Paz con Justicia y Dignidad; y Patricia Rivera, de la Consultoría Indígena de Tijuana. Las citas serán el día jueves 1° de diciembre en el Centro Ceremonial de El Ranchito de Teputcahui, municipio de El Fuerte, y el viernes 2 en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Este es un esfuerzo que vale la pena respaldar. No los dejemos solos.