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miércoles, 10 de octubre de 2012

La Montaña


EL TAMARINDO Y MALOVA
Oscar Loza Ochoa

No queremos violar las propiedades.
¿Pero qué propiedad hay más sagrada que la de la existencia?
Jean-Paul Marat

El Tamarindo es un caso emblemático. Lo es entre otras razones porque es una comunidad (como muchos ejidos) que sólo puede crecer a costa de sus terrenos de cultivo, porque hay un creciente número de matrimonios jóvenes que demandan lotes donde construir una vivienda y porque hay una manifiesta ausencia de voluntad de las autoridades para buscar alivio a esa situación.

Las familias que demandan vivienda arribaron con una esperanza a este sexenio. Se dijo en campaña que habría créditos para la gente humilde. Nadie pedía ni esperaba lotes o casa gratis, pero sí ser sujeto de crédito y que hubiera proyectos populares de vivienda. En muchas comunidades se Sinaloa no existe proyecto alguno y cuando los grupos sociales que demandan donde vivir se ven obligados a ocupar algún terreno privado o público, la respuesta a botepronto es descalificarlos y “obsequiarles” una averiguación previa. Reprimirlos, pues.

Las 145 familias de El Tamarindo no ocuparon el primer terreno que vieron ni lo hicieron antes de tocar alguna puerta de autoridad. No. Tienen años planteando su problema ante la sindicatura (que no tiene facultades para enfrentar el problema), el Ayuntamiento de Culiacán y el INVIES, sin que hayan encontrado una salida a sus necesidades de vivienda.

Como vivir de arrimados con padres, suegros, hermanos o amigos no tiene mucho futuro, buscaron la compra de un terreno de cultivo (el único disponible está a unos 400 metros del pueblo), pero el Ayuntamiento de Culiacán no está en condiciones de llevar los servicios de agua potable, drenaje y alcantarillado hasta allá en un tiempo razonable. Entonces surgió la propuesta de intercambiar esa parcela por un terreno baldío que pertenece a la Escuela Secundaria del poblado y que la comunidad le donó cuando se construyó la institución educativa.

Ante los oídos sordos de las autoridades, las familias se posesionaron del terreno escolar y manifestaron de nueva cuenta la propuesta de intercambiar la parcela en mención (con vocación para actividades agropecuarias) por el terreno aledaño a la escuela y que permanecía inculto hasta esa fecha. Hubo un rotundo no.

La Comisión de Defensa de los Derechos Humanos a través de su presidente Leonel Aguirre Meza, ha buscado mediar ante el Ayuntamiento, INVIES y la Secretaría de Educación Pública para encontrar una solución que deje satisfechas a las partes. En las negociaciones centrales no ha faltado la Dirección de Gobierno, pero a pesar de la palabra empeñada del Dr. Francisco Frías Castro y de la insistencia por el diálogo de los solicitantes, no hay indicio alguno de amigable composición.

Eso sí, ya hay una averiguación abierta por querella de la SEPyC en la Aguirre Meza aparece como indiciado, y, de mantenerse todo como hasta hoy, seguramente se “obsequiarán” también las órdenes de aprehensión correspondientes. Resulta chocante concluir en que si ese movimiento social nació de una demanda legítima de vivienda, coincidiendo con promesas de campaña de quienes ahora gobiernan, la única respuesta oficial es la cárcel. Si se reprime no se resolverá la vieja demanda de lotes donde vivir y sí se profundizará en la crisis de un renglón muy sentido por la sociedad. Ojalá haya cambio de pareceres en la autoridad estatal.

De luto. La historia como ciencia lamenta la partida de Eric J. Hobsbawm, el gran investigador marxista inglés. Activista y autor de muchas obras a lo largo del Siglo XX y lo que va del presente, su legado es el fortalecimiento de una concepción científica de la historia y de la lucha de los pueblos y una vocación de justicia para las naciones y grupos sociales oprimidos. También falleció don Alfonso Corona Calderón, padre de la defensora y mártir de los derechos humanos Norma Corona y nieto de Ramón Corona, general juarista ante quien rindiera su espada el emperador Maximiliano el 15 de mayo de 1867 en la ciudad de Querétaro. Ambos son pluma y hechos en el crisol de la historia. Descansen en paz.

Twitter @Oscar_Loza 

viernes, 18 de mayo de 2012

RECOMENDACIONES Y VISITAS


La Montaña / Oscar Loza Ochoa

Con el corazón partido por la pérdida de
doña Beatriz Jacobo de Michel y de Carlos Fuentes.

Sí existen pueblos fantasmas, reconoció el Gobernador al visitar La Noria, Surutato y El Potrero de los Fierro. Esas comunidades emblemáticas del entorno violento de Los Altos  de Sinaloa sufren la desolación y la obligada ausencia de sus habitantes o el peso del drama social de los desplazados. El panorama encontrado hizo cambiar de opinión al mandatario sinaloense.

Frente a los páramos que vio desde el aire y que pisó rodeado de los pocos vecinos que aún deambulan por esos campos dejados de la mano de Dios, la emoción del primer momento lo llevó a proponer el envío de más fuerza pública para barrer aquella zona serrana. Un día después dispuso la creación de 36 viveros en las comunidades afectadas, para promover empleos.

Debió ser duro, aun para alguien tan optimista como Mario López Valdez, cruzar palabra con los escasos vecinos de tres comunidades víctimas de la violencia. Esos pocos vecinos admirablemente permanecen en sus lugares. Ni la violencia, ni las cornadas del hambre, ni la soledad que da vida a rescoldos olvidados los lleva a otro lado. El pasado se hizo presente y es la fuerza que mueve a quienes se quedaron. Malova entendió que esas mujeres y esos hombres no irán a ningún otro lado.

En sus rostros y gestos se adivina que no caminarán un paso fuera de sus pueblos. Buscar refugio y seguridad más allá del horizonte donde nacieron, es querer huir de una trampa que está presente en cualquier parte a la que se vaya.

Todo ello pesó en la decisión del gobernador de crear algunas fuentes de trabajo, pues para quienes se quedaron quizá sea peor adquirir el estatus de desplazado, marchar a la deriva, que vivir los destiempos de la Comala de Pedro Páramo. Así estén en medio de la nada y sus desveladas siluetas se conviertan en fantasmas de pueblos donde el miedo y la violencia no han dado cabida al tiempo ni a la esperanza.

Pero las medidas anunciadas hablan de lo que se puede calificar de urgentes no de las que resolverían el problema a mediano y largo plazo. Por eso creemos que la Recomendación enviada este jueves por la Comisión de Defensa de los derechos Humanos en Sinaloa es atinada. En ella se presenta un análisis del fenómeno de los desplazados en América Latina (donde México ocupa el segundo lugar en desplazados después de Colombia). El estudio, de acuerdo a organismos internacionales como la ONU, Cruz Roja, el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos de Noruega (iMDC), la prensa nacional e internacional, señala que hay once estados en México con el desplazamiento de población motivada por la violencia.

El gobierno federal no ha reconocido el problema a pesar de la magnitud y del impacto que ya tiene algunas regiones del país. Son los municipios donde el problema de los desplazados los ha puesto en un verdadero predicamento los que han sacado la cara para atender, a pesar de todas sus limitaciones, la emergencia que dicho fenómeno les plantea. Lo han hecho Mazatlán (donde se concentra alrededor de 2mil 500 familias desplazadas), Concordia, Badiraguato y Sinaloa. En estos se les ha unido el gobernador.

El documento de la Cddhs va al grano. Hace ocho recomendaciones al gobernador en las que plantea la necesidad de elaborar un diagnóstico de sobre el problemas de los desplazados, de nombrar una comisión especial para establecer indicadores y criterios únicos para elaborar el estudio, solicitar al Congreso del Estado un fondo de 250 millones de pesos para la atención de los desplazados, urgir al gobierno federal a participar en la atención a los desplazados, instar al gobierno federal a solicitar a la ONU y a la Cruz Roja Internacional para que tome parte en la atención de la población desplazada y para que en un término prudente se presenten un Plan Emergente de atención a esas víctimas de la violencia y un Plan de Retorno a sus comunidades.

Para el Congreso del Estado se plantean tres recomendaciones. Una para crear una comisión especial que vigile la observancia de los Principios Rectores de Desplazamientos Internos de la ONU, otra para crear el fondo de 250 millones de pesos para atención a desplazados y la tercera para que solicite al gobernador la creación de la comisión especial multidisciplinaria que elabore indicadores y criterios únicos para el diagnóstico.

En el marco de este sentido problema y en vísperas del IV Informe de Labores de Leonel Aguirre Meza, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, la recomendación llegó muy oportuna y ojalá tenga el eco en las instancias aludidas que la población desplazada necesita. Vale.

jueves, 29 de marzo de 2012

MAZATLAN ARRINCONADO POR INSEGURIDAD


La Montaña

Oscar Loza Ochoa

A Camilo Valenzuela, por la partida de doña Ramona Fierro,
 enfrentando la muerte con la misma valentía que vivió la vida.

La economía mazatleca tiene diagnóstico reservado, por daños colaterales de la violencia. Y los problemas se le vienen encima en cascada: escasez de agua potable, policías municipales en permanente rebelión, transbordadores turísticos que se ahuyentan por la inseguridad y una caída severa en la actividad turística y en los ingresos que genera.

Eso dijeron representantes de hoteleros, restauranteros, del servicio de aurigas, parachuteros, guías de turistas, maestros y alumnos asistentes al foro que se organizó con el tema de la participación ciudadana en materia de seguridad.

El doctor Joel Quiñones Reyna fue el expositor invitado. No abundó en las estadísticas, sólo echó mano de las consideró indispensables para que el público asistente tuviera bien claro que las tasas del delito por cada 100 mil habitantes se han disparado, sobre todo a partir de 2008. Expresó (cito de memoria) que en ese año la tasa era 217, que subió en 2010 a 252 y que para este 2012 llega a 291 por cada 100 mil sinaloenses. Agregó que las estadísticas oficiales solamente registran entre el 16 y el 20 por ciento del total de delitos que padece la sociedad.

Y se han disparado también los presupuestos dijo, exponiendo de nuevo datos que cubrían la década anterior y los de la presente. En esta parte afirmó: “tal parece que pagamos más para que se cometa un mayor número de delitos”. No le falta razón, pues es bien sabido de todos que la autoridad presiona los presupuestos anuales, restringiendo los renglones para la educación, salud y vivienda, para satisfacer el de seguridad, que a final de cuentas, como dijo el maestro Joel quiñones, no está dando los resultados prometidos.

La exposición final del doctor Quiñones Reyna insistió en la imprescindible necesidad de que nos interesemos por la participación ciudadana en el tema de la seguridad. Alejarse del tema, señaló, es permitir que las cosas que marchan mal lo hagan peor; sin descontar, agregaría al final que los fenómenos de la corrupción y la impunidad cobren mayores espacios que los que hoy ya nos ahogan.

Los restauranteros señalaron que hay miedo entre ellos porque el fenómeno de la violencia está presente a diario y en todo momento. Hay riesgo de su integridad personal y pérdida de patrimonio. Los hoteleros se quejan de que esa violencia ha espantado a los transbordadores y turistas que llegaban por otros medios, golpeando la economía del puerto. Al no haber efectividad de la autoridad en el combate a la delincuencia, tampoco se ha recuperado el turismo que llega por mar.

Los aurigueros señalaron que hay problemas entre los diferentes prestadores del servicio del transporte y que cuando se presentan estos, hay una mala actuación de la autoridad y al final el afectado es el turista y es otro factor que lo ahuyenta. Los guías de turistas relatan que su trabajo no resulta muy cómodo, pues si hay que llevarlos a Cosalá o a Concordia, los caminos  no son seguros y los riesgos se vuelven  un freno de la actividad.

Una valiente estudiante del Conalep tomó la palabra para denunciar los problemas que se presentan en materia de seguridad para la población estudiantil. Ella fue víctima de asalto en la calle. Otra de sus compañeras señaló que le parecía atinado el evento, pero que reclamaba en nombre de su generación la necesidad de un foro juvenil para tratar con mayor propiedad el tema de la inseguridad en el estado. Esa iniciativa fue aprobada por aclamación.

Felicitaciones al doctor Joel Quiñones, al maestro Enrique Díaz Terán y al resto de los organizadores del evento. Sin duda los resultados del foro serán un estimulo a la sensibilidad en el tema para los mazatlecos.

Ojalá y la iniciativa de promoción de la participación ciudadana en los asuntos públicos nos lleve a todos los sinaloenses a dar un paso al frente en este deber civil. Las generaciones jóvenes del presente y del futuro lo agradecerán. Vale.

sábado, 11 de febrero de 2012

DAVOS Y LOS ZAPATOS DEL OTRO


La Montaña / Oscar Loza Ochoa

¡Qué tiempos éstos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!

Bertolt Brecht

No dejes que decidan por ti. Fue la consigna que dio marco a David Roth y sus jóvenes seguidores socialistas suizos frente a las conferencias de Davos. Alertaron al mundo sobre los riesgos de que una minoría que es responsable de la crisis del planeta siga al frente de nuestros destinos.

El fantasma de la crisis no fue conjurado en Davos porque sus exorcistas fueron los mismos nigromantes que le insuflaron vida. ¿No estuvieron allí los voceros de los 29 bancos principales del mundo? ¿Acaso hubo autocrítica de los gobiernos de EU, Reino Unido, Alemania, Francia, China o Japón? ¿Cuál es el mensaje de las compañías petroleras y armamentistas del planeta?

No está demás que mantengamos la agudeza de análisis sobre la situación difícil que se dibuja desde Europa y los Estados Unidos, y que dudemos de la efectividad de guardar los más de 147 mil millones de dólares como reservas mexicanas para cuando a los especuladores se les ocurra ir por ellos, como lo han hecho en otras ocasiones. Mientras la desigualdad social sea nuestro distintivo y la pobreza ahogue a 52 millones de mexicanos, no habrá montañas de dólares guardados que blinden nuestra economía, pues allí donde están al igual que la estela de luz del bicentenario en Chapultepec, sólo sirven para recordar el 10 de mayo… de los funcionarios que sacan ganancias con ello.

Pero mientras tanto hay tareas muy concretas que debemos atender. El Movimiento por la paz con justicia y dignidad convocó a la campaña nacional: Ponte en los zapatos del otro (de la víctima). En Culiacán, Sinaloa por la Paz, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, el Frente Contra la Impunidad y los Pepenadores del relleno sanitario de Culiacán, están convocando a una significativa jornada para este domingo 12 de febrero.

Junto con familiares de víctimas del delito se hará un recorrido por el Parque Las Riberas desde las diez de la mañana. La idea es invitar a los visitantes a realizar una marcha hasta las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, desplegando mantas, atando los zapatos o las canillas de los marchistas por parejas (los zapatos del otro) y depositando zapatos viejos en las instalaciones de la Procuraduría para recordar a las víctimas que esperan justicia.

Para sensibilizar a la sociedad (que de la autoridad nunca estaremos seguros de tal cosa) daremos nombre a las víctimas. Ese día además de decir que hay 42 desaparecidos en Sinaloa desde los años setenta afirmaremos que José Barrón Caldera, Oscar Gaxiola Murillo y Carlos Alemán Velázquez, son algunos de ellos. No podremos callar que en la larga lista de personas desaparecidas recientes están José Luis Ramírez, Miguel Angel Rojo Medina y los hermanos Villa Rubio.

Y entre las víctimas de homicidios, ¿cómo olvidar a los periodistas Oscar Rivera y Humberto Millán? La memoria colectiva aportará siempre los nombres de Norma Corona, Jesús Michel, Carlos Gilberto Morán y Jorge Aguirre, entre los activistas de derechos humanos que aún esperan justicia.

La campaña Ponte en los zapatos del otro (de la víctima) empezará el día domingo 12 y dará el primer paso en firme. Ojalá despierte el interés de la sociedad sinaloense. Ojalá.

viernes, 3 de febrero de 2012

ASPIRANTES A PRESIDENTE DE LA CEDH

La Montaña / Oscar Loza Ochoa

El gobierno no debe tener más poder
que el que los ciudadanos estén dispuestos a concederle.
Henry David Thoreu


Confieso que en algunas ocasiones me acosa el pesimismo. Tengo un rosario de razones que lo justifican o al menos lo explican: cuando hay persecución contra los activistas de derechos humanos, cuando las violaciones a los derechos humanos son el único recurso que se ofrece para alcanzar la paz, cuando para acallar voces, espacios y plumas se agrede a periodistas...

Cuando pasan esas cosas me vienen sentimientos de orfandad porque en medio del peligro hasta los amigos se nos esconden. Por eso no dejo de impresionarme ante la Convocatoria del Congreso del Estado para ocupar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos: lo que sobran son candidatos. Todos con sobrados méritos y compromisos en materia de derechos humanos, al menos es su presunción. ¡No sabía que contábamos con tantos defensores de los derechos humanos en Sinaloa! Por lo tanto, acúsome de ignorar lo que por de faul debo conocer.

Una pequeña duda revolotea en el ambiente: ¿por qué habiendo tantos problemas en materia de derechos humanos ni el rostro asoman en los momentos críticos la mayoría de esos apuntados? Eso fortalecería este movimiento y nos daría más posibilidades de resolver los entuertos que abundan en el campo de los grupos y personas más vulnerables de la sociedad.

Por encima de las pretensiones personales, creo que a algunos de los que se registraron (en ellos creo) se les olvidó que apuntarse en bola sólo puede ayudar a quien o quienes van palomeados por los grupos que detentan el poder. Lo correcto hubiera sido construir una candidatura fuerte. Ya no lo hicieron y eso deja abierta las trancas para que repita en el cargo el actual presidente, que hasta hoy no supo lo que era la autonomía de la CEDH o que se acomode alguna otra persona de fuertes compromisos con el poder.

Leonel Aguirre, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, institución con más de 28 años de servicio a la sociedad, no quiso ir a la contienda por considerar que no hay condiciones favorables para una decisión democrática en el Congreso del Estado, donde los méritos y vocaciones sean el vértice de la decisión. Dijo que prefería dedicarse a consolidar la organización. Quienes trabajamos con él coincidimos en sus conclusiones y propósitos.

Agrego una mortificación más a mi reserva de pesimismo: con o sin reelección en el Congreso tendremos una CEDH y un presidente a modo. Sí, a la medida de un régimen nacido de una rara pluralidad política que inexplicablemente excluyó de su agenda un compromiso serio en materia de derechos humanos.

Pero mientras en el congreso se cocina a un nuevo “defensor del pueblo”, el movimiento social que encabezan el poeta Javier Sicilia y Emilio Alvarez Icaza está llamando a desarrollar la campaña nacional: Ponte en los zapatos del otro. La intención es visibilizar a las víctimas, que la sociedad voltee a verlas y tome sus casos como propios y haya una fuerza social que exija justicia para ellas.

En Culiacán se está cocinando una actividad para el fin de semana, con la cual se iniciará nuestra incorporación a la campaña. Entre los organismos interesados destacan Sinaloa por la paz, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, los pepenadores del relleno sanitario de Culiacán, entre otros.

No iremos con las manos vacías a la campaña. Promoveremos la iniciativa de ley sobre desapariciones forzadas que registramos ante el Congreso del Estado el día 9 de diciembre pasado. Con ella los sinaloenses nos pondremos en los zapatos de las víctimas. Servirá de desagravio ante la impunidad con que se van de este mundo los responsables de esas desapariciones forzadas, como el reciente caso de Miguel Nazar Haro. Vale.

viernes, 27 de enero de 2012

AGUIRRE Y LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS

La Montaña / Oscar Loza Ochoa

La libertad es siempre la libertar de quienes piensan de otra forma.
Rosa Luxemburgo

El martes 24 comenzó la semana de homenaje a Jorge Aguirre. No podía quedarme callado y tomé la palabra en la inauguración de la jornada. Comparto con ustedes mi modesta intervención.

“No entendemos la paz sin libertades” -dice el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Tampoco nosotros. Insiste el movimiento que encabeza Javier Sicilia: “no pensamos que la paz deba hacerse a costa de los derechos de las personas y de las comunidades.” ¿Alguien de los presentes estaría en desacuerdo con ello? Pero la realidad que vivimos tiene otra lectura.

Cómo nos haces falta Jorge Aguirre, para que nos ayudes a entender que la violencia que sufrimos en las calles no es la única existente. Que violencia es también morir de hambre y de enfermedades curables, como mueren los tarahumaras y muchos otros mexicanos, mientras las reservas nacionales acumulan ahora más de 144 mil millones de dólares, al acecho de los especuladores de siempre, que terminan llevándoselos a sus bolsillos sin que nuestras leyes lo consideren delito.

Cómo nos haces falta Jorge, para que nos sigas señalando que violencia es también que 530 mil sinaloenses sufren pobreza alimentaria y que al menos 56 mil vecinos de este estado tocan las puertas de los negocios todos los días en busca de empleo sin encontrarlo. Eso es también violencia y no hemos organizado una fuerza pública con los recursos suficientes para desterrar la miseria.

Desde afuera nos insisten organismos de la ONU, la OCDE, el BID y otros en que nos comprometamos a disminuir la brecha entre los ricos y los pobres, a reducir la peligrosa desigualdad social que condena a la mitad de los mexicanos a vivir en la pobreza. El país, o al menos sus autoridades padecen de sordera. No estamos escuchando las advertencias.

Ciegos y sordos ante una preocupante realidad queremos creer que no hay límites en las injusticias sociales y que no hay relación entre estas y la violencia en las calles. No hay puerta a la sensibilidad, pues la autoridad sigue apostando al fortalecimiento de un Estado policiaco cuya misión es espantar al fantasma del crimen organizado y a la violencia en corto plazo. Tiene ya cinco años y no ha espantado a nadie, pero los problemas que generan la pobreza y la desigualdad social cada día se robustecen. No aprendemos las lecciones de Haití, Argentina, Colombia y España. Por eso afirmo que la ausencia de Jorge Aguirre nos pesa demasiado.

El movimiento por los derechos humanos está cobrando una fuerza sin precedentes en el mundo. Y su principal aporte es dejar en claro que los derechos de las personas no pueden dividirse en prioritarios y secundarios, que deben entenderse como indivisibles, imprescriptibles y progresivos, que no pueden cumplirse unos y dejar para después el resto.

Julie Wark, una de las intelectuales de este movimiento, propone que cada país debe garantizar un piso (techo decimos nosotros), con los suficientes recursos que sustenten los derechos de todos: salud, alimentación, educación, vivienda, cultura,... Y afirma que hay un vínculo indisoluble entre derechos humanos y los ingresos de los ciudadanos, pues a menores ingresos corresponden más derechos violados.

No es admisible, no es justa ni razonable tanta desigualdad social. Si queremos alcanzar la paz sin lastimar las libertades y con pleno ejercicio de los derechos ciudadanos, se tienen que establecer controles y restricciones a la vergonzosa concentración de riquezas. Frente a los 58 millones de mexicanos que sufren diversas carencias por pobreza y los 28 millones considerados en pobreza extrema, cabe preguntarnos ¿Es justo, es moral que 30 familias concentren en sus manos las riquezas y el poder en este país?

Por eso decimos que el centro de las políticas públicas debe ser el ciudadano. El punto de partida y de llegada de todo planteamiento debe ser la persona. Ningún programa o decisión gubernamental tiene sentido si no va encaminado a resolver los problemas de los productores, de los campesinos, de los obreros, de los maestros, de las mujeres, de los jóvenes, de los indígenas, de los discapacitados o de los niños. La Constitución Política y los tratados y convenciones internacionales son nuestra Ley suprema. Todos estamos obligados a su observancia. Y los primeros obligados a sujetar todos sus actos a la legalidad que nos hemos dado son los gobernantes.

Señalamos con todo respeto, pero con toda la contundencia que requiere el planteamiento, que preocupa al movimiento de derechos humanos el Convenio recién suscrito entre el presidente municipal de Navolato y el gobernador del estado en materia de seguridad. Por dicho convenio se transfiere el servicio de la policía preventiva municipal al gobierno del estado. Y la corporación municipal desaparece.

El artículo 115 de nuestra Constitución, establece que el régimen republicano de los estados tiene como base de sustento al municipio libre y le da facultades exclusivas, entre ellas la labor de prevención y la aplicación del bando de policía y gobierno. Ningún ayuntamiento puede abdicar a sus funciones constitucionales. Las condiciones graves en materia de seguridad, que todos conocemos suficientemente, no pueden justificar el acuerdo. Y si partimos de los desatinos que en materia de seguridad se cometen a diario en el nivel estatal y federal, donde el respeto a la Constitución y a los tratados y convenciones internacionales suscritos y ratificados por México son dejados frecuentemente de lado, más grande es la preocupación. Se está sentando un delicado precedente, pues ya se habla de promover convenios similares en Angostura y Salvador Alvarado.

Y si partimos de que en la práctica se han desplazado a las policías preventivas de los municipios donde la violencia tiene expresiones altas, la situación de la legalidad constitucional en México está en entredicho. Una cosa hemos sabido hasta la saciedad desde los años cuarenta en Sinaloa: la ilegalidad no se puede vencer combatiéndola con actos ilegales. Allí están las acciones de la Onza Leyzaola, la Operación Cóndor y la que se llama México Seguro. Y allí están los lamentables resultados.

Para fortuna de este país y de las innumerables víctimas que han resultado de la violencia impuesta por los criminales y redimensionada por la acción de las autoridades, ha surgido el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que los días 13 y 14 de este mes, con la representación de 14 estados acordó iniciar una campaña nacional el próximo día 30, rescatando la dignidad de las víctimas. La campaña se llamará: “Ponte en los zapatos del otro”, recordando a todos que para entender a las víctimas es necesario ponernos en sus zapatos. Todos debemos apoyarla.

Y recordando a esas víctimas del delito, es imprescindible manifestar públicamente que la iniciativa de Ley contra las desapariciones forzadas, presentada ante el Congreso del Estado el día 9 de diciembre pasado, debe recibir el apoyo de la sociedad.

Digamos de manera clara en el XIII Aniversario de la inmolación de Jorge Aguirre Meza, que su figura se agiganta en estos tiempos difíciles para el estado y para el país. Pero también reconozcamos que no hemos hecho lo suficiente para que su caso no siga en la impunidad. Y que una tarea presente es retomar su causa y exigir que la autoridad reabra su expediente. Su caso es, por muchas razones, emblemático entre las víctimas que no han recibido la acción de la justicia.

Finalmente, este país no puede seguir ignorando los derechos de las víctimas. Si queremos alcanzar la paz, necesitamos crear un marco legal que se los garantice y que haga valer el sensible e integral concepto de la seguridad humana y ciudadana para todas y todos los que habitamos este sufrido país. Tenemos que hacerlo por nuestras familias y las generaciones
que vienen. Cuánta razón tiene Jaime Sabines cuando dice: los que murieron en las calles/ también quieren vivir en paz.

Muchas gracias.

viernes, 13 de enero de 2012

DESATINOS Y CONMEMORACIONES

La Montaña / Óscar Loza Ochoa
Para desafiar a la sociedad,
primero hay que desafiar a la realidad.
Julio Cortázar

¡Oh contradicción! Para salvarse el Estado empieza a comerse la estructura que lo sostiene. Esta es una de las lecturas que tiene el convenio que entró en vigor el miércoles anterior entre el Ayuntamiento de Navolato y el Gobierno del estado, pues atrás de ese documento, cuya legalidad pretende descansar en un decreto ad hoc del Cabildo, toma cuerpo la desesperación ante el entorno violento, la miopía de los regidores y la desatinada presión del gobierno estatal.

Inédito al parecer en el país, el convenio pasaría por alto el Artículo 115 Constitucional que faculta y mandata a los municipios del país para realizar labores de prevención en la seguridad pública de su jurisdicción. Frente al incumplimiento en materia de seguridad de parte del Gobierno del estado, ahora se recurre al expediente de la ilegalidad (violación al Artículo 115) para intentar “cumplir” en este campo donde tanto se ha prometido.

Interesante sería desentrañar si esta lamentable salida parte del viejo espíritu del Club Mont Pellerin, que en 1947 inició sus afanes por desmantelar los Estados (sus gobiernos) que garantizaban los derechos elementales de los ciudadanos o simplemente es otra de las ocurrencias del equipo que gobierna creyendo que en cada acto descubre el hilo negro.

Algo más preocupante está pasando en la entidad, ni la sociedad organizada (especialmente los abogados) está diciendo algo al respecto, como si obligar a un municipio a abdicar de una de sus funciones constitucionales no tuviera una trascendencia mayor para la vida democrática nuestra. Incluso no han faltado algunas plumas que dicen que si esa medida da “resultados” en las estadísticas antiviolencia no estaría mal la medida.

La ceguera frente la realidad y al marco Constitucional que ha costado una revolución y el sacrificio de millones de mexicanos a través del Siglo XX y lo que va del presente, amenaza con volvernos miopes y crédulos en esta nueva pretensión de que si no se ha cumplido en materia de seguridad, creando nuevas policías e ignorando el Artículo 21 Constitucional y grupos especiales (de rostro, logotipos y autos anónimos), con esta nueva situación de firmar convenios por encima del 115 Constitucional, sí se cumplirá.

El Congreso del Estado tampoco ha ido más lejos a la hora de calificar este atentado a la legalidad. Este jueves emitió un Punto de Acuerdo, que no califica si tiene o no legalidad el Convenio, sólo está solicitando información de la situación laboral en la que quedarán los policías municipales de Navolato, cuya corporación ha desaparecido de la noche a la mañana y hace una invitación para que este sábado se reúnan las partes con el fin de llegar a un acuerdo. En la sesión, que por momentos la presidenta de la mesa anunciaba que podía ser suspendida por la falta de quórum, pues la asistencia oscilaba entre los 19 y 22 tribunos, no se mostró el interés que reclama este antecedente que puede cimbrar nuestras estructuras constitucionales. No es secreto de nadie que ya se pretende meter en esta situación a los municipios de Salvador Alvarado y de Angostura. Lo que resulta muy peligroso para la vida institucional y democrática del estado y del país.

Mientras tanto, un grupo de organismos de la sociedad civil está invitando a rescatar la tradición de lucha y de defensa de los derechos de las personas más pobres y vulnerables del país. El día miércoles 18 del presente mes a las 5 de la tarde, en la Galería Frida Khalo de la UAS, se conmemorará el XXXVIII Aniversario de la huelga general en los campos agrícolas del Valle de Culiacán y el XVI aniversario de la muerte del activista Joel Ramírez Montes “El Chuco”.

El acto tiene implicaciones interesantes si observamos que se entregarán reconocimientos a don Alfonso Corona, a don Jesús Michel, a don Arturo Aguirre (+) y a dona Juanita Montes, padres de esa generación de luchadores Norma, Jesús, Jorge y Joel.

Allí estarán los veteranos de esa epopeya de 1974, entre ellos Víctor Joel Armenta, Elmer Gutiérrez, Rigoberto Rodríguez Benítez y Camilo Valenzuela. Y entre los artistas solidarios hay que mencionar a Enrique Cisneros “El Llanero Solitito” del Grupo CLETA, a Miguel Angel Valencia del Grupo TATUAS y a Alez López del Teatro Delta.

En medio de tanta esclerosis e inmovilidad social, resulta motivador y refrescante el que una parte de la sociedad no sólo recuerde la parte viva, los vasos comunicantes y la memoria de lo que nos alimenta como ciudadanos preocupados por el destino de México.

Esperemos que a esa cita ocurran veteranos de la lucha social y, sobre todo, esos jóvenes que empiezan a manifestar inquietudes a través del teatro, la lucha por la paz, la defensa del medio ambiente, los derechos a la cultura y ese grupo de activistas que se identifica como los indignadxs. Vale.

viernes, 6 de enero de 2012

PA’ QUE LA CARRETA LLEGUE…

La Montaña

Óscar Loza Ochoa

Los pobres son muchos y por eso es imposible olvidarlos.

Roberto Sosa

En opinión de analistas y muchos ciudadanos no hay rumbo en la conducción del estado de Sinaloa. Es cierto que las herencias gubernamentales negativas pesan y que las cosas en materia de economía no se han dado de la mejor manera, sobre todo en la agricultura. Pero la grandeza de un gobierno se construye resolviendo los grandes problemas en tiempos de vacas flacas, no en los de bonanza.

Malgastado el primer año de gobierno, aún hay tiempo de enderezar el barco. El primer paso que debe dar el gobierno del estado es identificar los problemas centrales de la entidad y definir la actitud a tomar frente a ellos y a los grupos económicos, políticos y sociales que mantienen relación directa o indirecta en ellos.

Muchos dirán que no se requiere de gran esfuerzo intelectual para dar con los problemas centrales, pero por el comportamiento gubernamental de los meses anteriores la realidad exige un ejercicio mínimo en este campo. La desigualdad social (agravada por las heladas y la sequía en el campo, por el creciente desempleo y políticas fiscales inadecuadas) y la seguridad son los temas centrales. Y anoto en primer lugar la desigualdad social porque en ese orden debe aparecer, toda vez que la pobreza que es su expresión más prístina es el mal mayor que padecemos. Todos los esfuerzos oficiales se han encaminado a destacar el fenómeno del crimen y la violencia, justificando crecientes presupuestos sin que los resultados se correspondan.

Al identificar los problemas centrales debe tomarse nota de los problemas económicos, políticos y sociales que van de la mano con ellos. Si hablamos de la desigualdad social, la situación ruinosa de gran parte del campo, el desempleo en la ciudad y en los campos pesqueros deben destacarse. Pero tratar los problemas principales exige dejar de lado los desatinos y las actitudes equivocadas del año anterior que sólo exhibieron falta de oficio político y resultados contrarios a los buscados.

Anoto tres ejemplos que deben eliminarse si se quiere que el estado de Sinaloa se encamine hacia una meta donde sus problemas centrales reciban el trato adecuado y la solución toque el bienestar de todos. Primero, no se actuó con oportunidad en el problema de las heladas de febrero y los damnificados tuvieron que recurrir a la presión social para negociar apoyos, que a final de cuentas dejaron en el más completo abandono alrededor de 122 mil hectáreas; segundo, se promovió al menos una amplia reunión para la promoción del empleo, dejando a los representantes de las dos grandes firmas empleadoras de Sinaloa en las últimas butacas del auditorio; y, tercero, no hay convocatoria a todas las instituciones educativas (de todos los niveles, privadas y públicas), a todos los organismos del sector privado y a las asociaciones civiles más diversas, para tratar los problemas centrales del estado.

Lo que debe quedarle claro a quien o quienes gobiernan en Sinaloa, es que el gobierno no tiene la capacidad para resolver por su cuenta los grandes problemas del estado, pero sí crea las condiciones sociales sí puede tener una convocatoria efectiva para enfrentarlos con amplias posibilidades de victoria. Como decían nuestros mayores la carreta camina si la empujamos todos, pero si el empuje es disparejo sólo dará vueltas en el mismo sitio.

Es claro que para crear esas condiciones sociales hay que despojarse de intereses de grupo y hay que aceptar la crítica y las propuestas que desde la sociedad o la oposición se den, pues sin el imprescindible ejercicio de la democracia, no se avanzará un paso en firme.

Este año es año electoral y quizá las condiciones de una coyuntura como esta no lleve a los partidos y fuerzas políticas a la atención de compromisos en torno a tareas comunes, pero no es imposible. Si el planteamiento de los problemas y la convocatoria a conjuntar esfuerzos son planteados adecuadamente, puede haber buena respuesta. Hasta hoy no se han presentado ni convocatoria ni acciones que inviten a marchar por esa senda.

Si esto no se da durante el presente año, no sólo habremos perdido otra oportunidad, quizá se cierre el ciclo de las posibilidades de este sexenio y empecemos a vegetar políticamente. No parece agradable el que nos resignemos a la inacción o a padecer los horrores que vengan, pero si no hay convocatoria por parte de Malova, ¿habrá alguna fuerza emergente que lo haga?

Esperemos que sí suceda lo primero o en el peor de los casos lo segundo. Que no seamos meros espectadores en un escenario que nos obliga a decir algo. Y pa’ que la carreta llegue…Que hablemos y actuemos como lo dice Antonio Casares: Cuando hay indignidad, nos indignamos,/ si se resignan, no nos resignamos,/ si nos hacen caer, nos levantamos. Vale.

jueves, 29 de diciembre de 2011

ADIOS AL COMPLICADO 2011


La Montaña / Óscar Loza Ochoa

El problema no es la falta de instituciones; es una falta de eficacia institucional.

David Brooks. NYTimes.

Se va el 2011 con más pena que gloria. Y si por la víspera hay que sacar conclusiones del mañana, el año 2012 se presenta con 12 meses complicados. Heladas e inundaciones golpearon severamente la agricultura mexicana y a zonas urbanas de consideración; la situación de los mercados internacionales volvieron muy vulnerables nuestras exportaciones y aunque las crisis políticas y sociales del Medio Oriente y norte de África mantienen el petróleo caro, ello no compensa la incertidumbre de nuestra economía.

El año 2012 será sobre sobre todo un año político. Comenzó siéndolo antes de nacer y sin que la agenda de quienes protagonizarán la vida pública contemple como primordial el binomio desarrollo económico y abatimiento de la pobreza.

Sin que el pesimismo sea nuestra principal divisa, por la situación que se dibuja para México en este 2012 en el contexto internacional, es importante observar las preocupaciones en Europa, particularmente en Italia después de la caída del primer ministro Silvio Berlusconi y de la Cumbre europea del 9 de diciembre. Desde el mes de mayo Giuseppe Roma, director del Instituto Italiano para la Investigación Socioeconómica, advirtió al parlamento que los jóvenes de esa nación están en peligro de extinción. Señaló que en los últimos diez años el rango comprendido entre los 15 y 34 años de edad ha perdido a dos millones de personas. Pesa la baja tasa de natalidad, pero sobre todo el aumento de la migración por la falta de oportunidades.

No hay oferta de empleos y el mercado no extraña hoy la ausencia de esos jóvenes, ni voltea a ver el 11.2 % de muchachos entre 25 y 34 años que no trabajan ni estudian a pesar de que la media europea es de sólo 3.4%. La gravedad de la situación italiana no disminuye porque en España el porcentaje de esos jóvenes sea del 40%. Lo peor en Italia es que muchos de esos muchachos han aceptado la inactividad como posible modo de vida.

La Italia de estos días no es el mejor espejo para ver nuestra realidad, pero basta contemplar que en el rango de los 15 y 29 años tenemos no menos de 7.5 millones de compatriotas sin empleo y sin asistir a las aulas. Aunque la tasa de natalidad mexicana sigue dando para exportar mano de obra al norte y para acumular esa masa de lastimosamente llamados ni-nis, baste reflexionar en la cantidad de jóvenes que migraron en la última década a Estados Unidos y Canadá.

Con todo lo doloroso que resulta económica y socialmente, muchos de nuestros jóvenes marchan fuera del país a buscar empleo, no pocos entran a la economía informal autoempleándose y ¿cuántos? ¿Cuántos jóvenes que no aceptan la inactividad como posible modo de vida sólo tienen alternativa en el mundo de la delincuencia?

Quiero insistir en que las limitaciones que nos impone la situación que vivimos no puede atarnos las manos para responder adecuadamente a los problemas. No importa que el año se despida con una nueva helada en la zona norte dañando cultivos, que no hayamos tenido equipatas o que no lleguen las cabañuelas para salvar nuestros cultivos de invierno primavera. Lo que puede salvar la situación nacional es que en la aplicación del presupuesto 2012 y en cada decisión importante gubernamental esté en el centro la persona, el ciudadano, el ser humano.

A pesar de la amarga experiencia en las inundaciones y heladas del 2011, el presidente veta un fondo de 10 mil millones de pesos que el congreso aprobó para contingencias. Sin reflexionar mucho en los saldos de una estrategia equivocada en el combate al crimen y la inseguridad, se aplaude el equívoco aumentando el presupuesto. Sigo pensando que redefinir prioridades no implica resignarse a perder los espacios y la tranquilidad pública que nos ha quitado el crimen, sino atender en su dimensión y con las estrategias adecuadas cada uno de los problemas centrales. Y el de la desigualdad social no es un asunto menor.

Por lo demás, mucho se abonará a la gobernanza y a la paz pública en México para este 2012, si el Estado atiende las recomendaciones de los organismos internacionales de parar la persecución a periodistas y defensores de derechos humanos.

Feliz año nuevo a todas y todos los mexicanos.

jueves, 15 de diciembre de 2011

JESUS MICHEL Y MARISELA ESCOBEDO

La Montaña / Oscar Loza Ochoa

A la valentía de los normalistas de Ayotzinapa,

a la memoria de sus mártires.

México es un páramo de tragedias. Tantas desgracias se nos acumulan en pocos años que ya tenemos aniversarios luctuosos por partida doble. Esa es la terrible realidad que vivimos los defensores de derechos humanos.

El día 16 de diciembre ha sido una fecha para recordar a Jesús Michel Jacobo, uno de los fundadores de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa. Michel nació del tumulto social de los sesenta. Y también fue de los que forjó ese tumulto. La autonomía universitaria no se concibe sin sus afanes, ni la acción pionera del servicio social universitario, tampoco la lucha por la democratización de la UAS.

Dedicado a la organización regional y nacional de los abogados y a la consolidación de la CDDHS, su intensa y apasionante vida deja una huella imborrable entre los litigantes y entre los defensores de derechos humanos.

En este 16 de diciembre tenemos que sumar otra efeméride tan dolorosa como la que recuerda a Michel. Hace un año la señora Marisela Escobedo desafiaba las inclemencias del tiempo con un plantón frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua. Exigía justicia para el caso de su hija Rubí Marisol, asesinada dos años antes por su pareja. Su plantón era también un desafío a la autoridad cómplice, al asesino mismo cobijado en la impunidad y al miedo que deja en la orfandad a la sociedad chihuahuense.

Marisela junto a la familia Reyes Salazar, Alma Gómez y muchas mujeres más, mantuvieron un activismo ejemplar en Chihuahua, inspirando todo un movimiento que en poco tiempo envolvió a familiares con desaparecidos en Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Durango, Baja California, Sinaloa, Guanajuato y el Distrito Federal. La última reunión de este movimiento se realizó en la ciudad de Chihuahua, ella estuvo presente allí. Los acuerdos finales, entre ellos una marcha nacional para marzo de 2011, tenían el sello de esas mujeres. Los asesinatos de Marisela el 16 de diciembre pasado y de la señora Josefina Reyes el 3 de enero de este año, terminaron con todo un proyecto de lucha en el norte del país.

Estos antecedentes y estos hechos nos hermanan fuertemente el día 16. Son los elementos del barro sobre el que se forja el nuevo movimiento Paz con Justicia y Dignidad de Javier Sicilia. Son también ingredientes imprescindibles para seguir viendo con esperanza el futuro de los derechos humanos a pesar de los nubarrones en nuestro entorno.

De una cosa estamos seguros: no pueden vencer a esta sociedad las contradictorias notas que nos dibujan las desigualdades y las injusticias sociales hoy. El presidente Calderón presume que nuestras reservas nacionales rebasan los 141 mil millones de dólares. No dice que junto a ello hay 52 millones de pobres en el país que en nada les beneficia esa montaña de dólares. Un desempleado de Los Mochis fue detenido el pasado lunes 12 cuando huía con el producto de su robo: alimentos con un valor de 192.20 pesos; mientras se anunciaba que los senadores de la República recibirán durante el mes de diciembre al menos 520 mil pesos por concepto de dietas, aguinaldo y bonos.

Definitivamente esas notas no pueden vencer nuestra decisión de forjar un México diferente, porque el país estaría perdido y sin remedio.

Para quienes puedan y quieran acompañarnos en el homenaje a Jesús Michel y a Marisela Escobedo, los esperamos en calle Antonio Rosales casi esquina con avenida Vicente Guerrero, frente a la Escuela Primaria Eustaquio Buelna (la ocho). Vale.

sábado, 3 de diciembre de 2011

POBREZA Y EXCLUSION SOCIAL

La Montaña

Óscar Loza Ochoa

¿En qué estás pensando México?

¿A quién quieres para quererlo?

¿A quién odias para odiarlo?

Fernando Vallejo

Los pobres no tienen biografía –dice Luiz Ruffato-. Tiene mucha razón, porque nombre, nombre y apellidos son exclusivos de los que mandan en la sociedad. Tampoco tienen rostro ni historias personales, porque la marginalidad sólo puede prestarles su propia identidad: la de la miseria.

Los pobres quieren estar dentro de la sociedad, pero no pueden. Ser marginal, es estar fuera de la sociedad. Así retrata el autor brasileño a quienes hoy pastorean sus tragedias y la exclusión social en las favelas de Brasil, en los arrabales de Argentina y en los cinturones de miseria de México.

Ese es el estado que guardan los pobres de América Latina y que se reproduce en su propio laberinto, sin incubar una posible salida. Es una situación que se desenvuelve en círculos concéntricos cada vez más amplios, acercándose fatalmente a un inevitable abismo. Su reto es encontrar el camino que rompa ese laberinto, antes de alcanzar el cercano abismo que nos arrastre a todos al despeñadero social.

Varios factores internos y externos conspiran contra toda posibilidad de enfrentar la pobreza y sus consecuencias. Los crecientes tropiezos de la prolongada crisis europea, la peligrosa esquizofrenia que empieza a ganar a la economía norteamericana, los desatinos de los neoliberales panistas en materia económica y la profundización de los problemas de seguridad en México, nublan el horizonte próximo al tratar el asunto de remontar la pobreza.

Para la ONU y para la OEA, la pobreza no es el pasajero dolor de cabeza que nos hace pasar una mala noche, es desde hace tiempo una permanente pesadilla que amenaza toda la estructura social y la gobernanza (gobernabilidad) de los países. Por eso es loable es esfuerzo que el Instituto Interamericano de Derechos Humanos está haciendo al promover el análisis de la pobreza desde el punto de vista de los derechos humanos.

Para el IIDH la pobreza (la marginalidad para Ruffato) es un fenómeno que impide el ejercicio pleno de los derechos más elementales como a la alimentación, salud, educación, vivienda, etc. Pero pobreza no es fatalidad ni es destino inevitable, siempre habrá una salida al lado de la que nos impone la situación de hoy. La Institución académica de la OEA plantea que la participación política y social de los pobres poder romper el círculo vicioso de la pobreza. La promoción de sus derechos y la conciencia de ser parte de una sociedad y de un país, puede llevar a esas comunidades marginales a adquirir los rudimentos de la organización y ejercer la ciudadanía con todas las implicaciones que ello obliga, remontando su principal problema: la exclusión social.

Vittorio Corasaniti y Juan Navarrete del IIDH estarán este jueves 1° de diciembre en la comunidad de El Ranchito de Teputcahui, El Fuerte, con la comunidad mayo-yoreme, exponiendo el tema de la pobreza y los derechos indígenas; el día viernes 2 se sumará a este esfuerzo Emilio Álvarez Icaza del movimiento Paz con Justicia y Dignidad, para reflexionar con activistas de colonias populares, pepenadores de la ciudad de Culiacán, pescadores, familiares con desaparecidos e intelectuales, sobre los problemas de la pobreza y sus consecuencias sociales.

Los eventos tienen un alto significado social y debieran llamar la atención de los activistas e intelectuales comprometidos en ampliar la democracia en esta sociedad. Saben que no habrá democracia plena en la desigualdad social. Mientras haya ciudadanos en la pobreza extrema (marginalidad) hay exclusión social. Y la exclusión es antidemocracia, simple y llanamente.

Hay compañeros que adelantan algunas propuestas para analizarlas en los encuentros mencionados. Los primeros pasos para combatir la pobreza y la desigualdad social deberán pasar por una Ley de derechos indígenas (inexistente en Sinaloa), la articulación con controles sociales de los programas oficiales para combatir la pobreza, apoyo a proyectos de los pepenadores y una Ley sobre desaparición de personas en Sinaloa. Vale.

viernes, 25 de noviembre de 2011

LA RECURRENTE POBREZA


La Montaña / Óscar Loza Ochoa

Cuando lo que se ocultan son crímenes, el silencio también es criminal.

Vicenç Navarro, J. Torres y A. Garzón

México ocupa el primer lugar en desigualdad social entre los miembros de la OCDE. El documento “Perspectivas de desarrollo global 2012” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico así lo califican. La generación de riqueza en México no encamina sus pasos a la reducción de la desigualdad entre ricos y pobres, por lo que el organismo recomienda que se mejoren los esfuerzos para elevar la calidad de vida de su población.

Sin ignorar las instituciones de seguridad social, la OCDE insiste en que hay deficiencias en la redistribución de ingresos. Y que las transferencias de recursos que aplica el gobierno poco han cambiado las condiciones en que viven los sectores más pobres de la población.

El análisis hace una comparación respecto a la eficiencia con que funcionan las economías europeas en este terreno, dibujando una lamentable situación para la nuestra. Imposible cerrar los ojos ante dicho análisis. Imposible lo reafirmo por el número de pobres en México y por su incontenible crecimiento.

Pero hay algo que no podemos pasar por alto: la cantidad de dinero aprobada por el Congreso de la Unión para el combate a la pobreza y los cuestionables saldos en ese terreno. De acuerdo al Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados y del INEGI en 2006 se destinaron poco más de 111 mil millones de pesos al combate a la pobreza y en 2010 la cifra era de 295 mil millones de pesos; mientras los resultados en realidad son un desastre. Lo confirma la encuesta nacional de ingreso y gasto de los hogares del INEGI que arroja una caída real del 12.3% en dichos ingresos.

El número de pobres entre 2006 y 2010 se incrementó oficialmente en 2.1 millones en las ciudades y 1.1 millones en el campo. Ello sucedió no como efecto de la crisis de 2009, pues ya venía expresándose significativamente desde antes y a pesar del incremento del presupuesto dedicado al combate a la pobreza.

En el presente año ese renglón llegó a los 314 mil millones y para 2012 rebasará los 574 mil millones de pesos. Es tiempo de que el poder legislativo y la sociedad empiecen a auditar los recursos dedicados al combate a la pobreza y a revisar los programas, pues los resultados no son los esperados y organismos como el CONEVAL han encendido luces rojas sobre la materia: hay 127 programas federales para la superación de la pobreza y seis de ellos concentran el 57% de todos los recursos destinados a ello. Lo que llama poderosamente la atención a este organismo es la dispersión de los programas sociales y la deficiente calidad en los servicios prestados. Al menos urge la articulación de los múltiples programas, pues no basta dedicar un alto monto de recursos a la tarea del combate a la pobreza. También es importante ver la atingencia en su uso y evitar el abuso en la aplicación de los mismos y el desvío con fines ajenos a su naturaleza.

Mucho material hay para el análisis y para la acción social. Ojalá nuestros diputados locales tengan presente estos elementos a la hora de aprobar el Presupuesto de Egresos para 2012. 530 mil pobres en el estado de Sinaloa son un fenómeno social preocupante, no una cifra de referencia para frívolos discursos.

En los encuentros del día 1° con los mayos-yoremes en el Ranchito de Teputcahui, el Fuerte y del día 2 en la Facultad de Derecho de la UAS, sobre Pobreza y consecuencias sociales, estos y otros elementos que dibujan el estado de desamparo social de amplias capas de la población en Sinaloa y el país serán expuestos por quienes asistan y participen en el debate.

La presencia de todos y el respaldo moral a los eventos pueden convertirlos en un valioso instrumento de promoción de los derechos humanos, en especial de los que protegen a los grupos más vulnerables de nuestra sociedad. Vale.

domingo, 20 de noviembre de 2011

LA POBREZA, PARTIDA Y DESTINO

La Montaña / Óscar Loza Ochoa

La pobreza no tiene perdón a los diez años.

Matilde Alba Swann

Una recesión en Europa equivale a 23 millones más de pobres. Es la estimación de especialistas. Vale preguntarnos ¿a cuántos millones de mexicanos hundirá en la pobreza extrema la próxima recesión?

El tema debe interesarnos sobremanera por diversas razones. La primera nos obliga a reflexionar sobre el concepto mismo de pobreza. Para muchos ésta se reduce a la ausencia de ingresos de las personas o a su escasez. La situación no se constriñe a eso, pues en cascada se convierte en un campo verdaderamente minado para el ejercicio de todos los derechos elementales de quienes han caído en la pobreza.

La reflexión nos lleva de la mano para indicarnos que vivir en la pobreza es estar excluido de los beneficios del desarrollo social. ¿Qué significa esto? No tener ninguna oportunidad de empleo (permanente), estar al margen de los servicios de salud y vivienda precaria; sufrir la ausencia de los logros culturales, padecer la inexistencia de una organización, no existir para el mercado y ser rehén de las acciones políticas desde el Estado y desde los grupos de poder, entre otras.

El fenómeno de la pobreza es motivo de preocupación de organismos especializados de la ONU y de la OEA, los cuales han venido promoviendo eventos internacionales que desemboquen en acciones concretas para aliviar la situación de al menos unos 850 millones de personas en el mundo.

Hay un interés especial del Instituto Interamericano de Derechos Humanos en promover el análisis sobre el problema de la pobreza, sus consecuencias y la búsqueda de caminos efectivos para remontarla. En especial se organizan foros, encuentros y talleres muy cercanos a los grupos sociales que padecen las dentelladas de la pobreza. Los organismos de la sociedad aliados del IIDH juegan un papel muy importante en ello.

He sido testigo de que en las reuniones para este fin realizadas en Tijuana y Culiacán hay inquietudes entre los grupos participantes que pueden desembocar en acciones de participación social. Pongo el ejemplo de la comunidad indígena kumiai de Baja California que, luego de gestionar una telesecundaria, se enfrentó a un nuevo reto cuando la primera generación de egresados ya no tiene un centro escolar donde continuar sus estudios. No descansaron hasta conseguir un camioncito que lleva a sus estudiantes a la preparatoria más cercana. En el frente educativo la pobreza ya no es su valladar, pues le han abierto sendos portillos. Es el inicio de una larga lucha contra la pobreza y sus consecuencias, que ya educa a esos supervivientes en el valor de la unidad, la solidaridad y la organización para gestionar soluciones a los problemas más graves y para defender sus derechos.

Lástima que ésta no sea la agenda de los partidos políticos, ni siquiera de los que se ubican supuestamente del lado de los pobres del país. Mientras se priorizan otras cosas, en el flanco de los marginados de México se desenvuelve una creciente masa de pobres sin posibilidades de acceder a los niveles mínimos de bienestar y condenados a sufrir la profundización de sus difíciles condiciones de vida.

Es una pena que en el presupuesto de egresos del gobierno federal y de los locales sólo se contemple el recurso asistencial como apoyo a los pobres. Las despensas a los marginados y los apoyos a los mayores de 70 años no han podido sacudirse el papel de monedas de cambio, sobre todo en épocas electorales. Grave ofensa para los pobres es que los ahogue el laberinto de la pobreza; peor agravio es la manipulación que sufren en tiempos electorales.

Los organismos de la sociedad civil están llamados a una participación más activa en esta materia. Los tropiezos que ha sufrido este país nos gritan a voz en cuello: la desigualdad social sólo profundiza los graves problemas económicos y sociales que ya padecemos, y que nunca habrá verdadera democracia con la ausencia de los excluidos de la sociedad.

Para reflexionar sobre el tema estarán en Sinaloa Juan Navarrete y Vittorio Corasaniti, del Instituto Interamericano de Derechos Humanos; Emilio Álvarez Icaza, del movimiento Paz con Justicia y Dignidad; y Patricia Rivera, de la Consultoría Indígena de Tijuana. Las citas serán el día jueves 1° de diciembre en el Centro Ceremonial de El Ranchito de Teputcahui, municipio de El Fuerte, y el viernes 2 en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Este es un esfuerzo que vale la pena respaldar. No los dejemos solos.